Acertijo

¿Cuál es el animal que al amanecer anda en cuatro pies, al medio día anda en dos y al anochecer en tres?

lunes, 27 de enero de 2014

Esto es (Parte primera)

Así que esto es.
Esto es la tristeza:
un lago yermo de destellos sin sol,
un páramo inerte con luz de luna llena.

En el lago

a veces hay monstruos que asoman sus yelmos,
mas la espada la blanden cerca del corazón.
Si volteas hacia atrás con los ojos trémolos
dan la estocada, sin importarles tu dolor.

En el páramo

la lumbre arde a cada paso
exactamente donde pisa el pie,
si corres, las erinias te hacen lento,
si vas lento, las llamas entierran tus pies.

así que esto es,
esto es la tristeza:
un piélago de intentos… perder… caer…

jueves, 18 de abril de 2013

Comida breve

Intestinos de
pollo frito
ensartados en
un palito:

Comida filipina
que no
figura en
l'alta cocina.

sábado, 7 de enero de 2012

EL PúLPITO

 El mundo se desvanece si toco tus senos.
Aquí, atrás de ti,
parados en el acantilado,
el púlpito en donde enseñamos
nuestra cátedra a la nada,
o tal vez a las gaviotas, al mar, las rocas…
El farallón quedó atrás y toco tus senos,
el aire revuelve nuestros cabellos,
se entrelazan porque estoy atrás de ti,
tocando tus senos parados en el acantilado.
Las gaviotas se zambullen,
las rocas perennes,
hay espuma y el viento, suavemente, nos empuja.
Reculamos, sonreímos y me aferro a tus senos.
Abres los brazos y lanzas un grito,
un monosílabo potente que el mar ahoga,
que la espuma traga, que las gaviotas ignoran,
que las rocas perennes.
Atardecemos, atardecemos junto al día
y anochecemos junto a la noche,
caemos junto con el sol
y venimos junto con la luna.
Y yo, naturalmente, toco tus senos.
Nos proponemos que el viento arrecie y nos arroje,
que el acantilado desaparezca de nuestros pies
y caigamos,
tú extendiendo tus brazos y gritando,
yo detrás de ti tocando tus senos,
las gaviotas indiferentes zambulléndose,
la espuma esperándonos,
el mar como siempre,
las rocas perennes…

viernes, 23 de diciembre de 2011

INSTANTáNEO

Esto es todo el arrepentimiento del mundo,
la vida que huye hacia su muerte,
el instante como la mariposa,
                                             su semana de gloria,
el relámpago revelador que ilumina el caos,
“¡el caos, el caos! ¡Es el caos!”,
                                                 digo al eyacular.
Y el mundo es un puño apretado con fuerza,
yace como una ilusión,
como si todo no pudiera ser verdad,
uñas sangrando la palma
                                      y leche resbalando a la oscuridad,
a las tinieblas de su efímera existencia,
ese puño que contiene las semillas que inocentes huirán hacia el vacío,
la estupidez del semen que huye aparatoso
                                                                 sin nada que fecundar, sin vida que dar,
huyendo sin saber que se estrellará en el abismo,
en mi arrepentimiento,
                                  en mi placer titilante,
siniestro,
              lleno de imágenes sombrías,
que van,
              que vienen,
                                que son,
                                              que no,
que desaparecen luego de la explosión,
     de la contorsión de la espalada,
       del grito ahogado,
         de la sangre en el labio,
          del último espermatozoide inocuo,
            del orgasmo tan deseado.

miércoles, 29 de junio de 2011

SINISMO Y POESÍA

No quiero explicar las cosas.
No quiero decir si ‘pe’ entonces ‘cu’ y puesto que se da ‘pe’ por lo tanto ‘cu’.
No, no quiero, ¡no puedo!
Tanto querer como poder es lo verdadero,
que no engañen, que no engañen los epígrafes(À).
No quiero ni siquiera decir “si”,
sí, y así, “si” sin acento; no quiero rigor,
‘alto nivel’ como dicen los doctores —y yo que creí que a los doctores los destruyó un
meteorito en el medioevo—,
no quiero explicar, deducir, inferir…

Después de las doce de la noche apenas se abren mis ojos.
No es que madrugue, es que atardezco, anochezco:
la luz cruza y atraviesa hasta los cuatro ceros
y mi vista se ilumina: la noche pasada las doce me hace ver más claramente.

Qué es poesía en estos tiempos
(¿) Que es poesía en estos tiempos (?)
:aceptar…, que esto no.

Toser, tal vez. Toser porque toser es como el sonido de la pluma sobre el papel.
Toser es sacar aire desmedidamente, apresuradamente,
como la rapidez de la pluma cuando escribe y a la vez
                                 pugna
por ir a la par, a la misma velocidad
que la palabra pensada:
aunque nunca, nunca, sea posible.
¡Maldita sea eres lenta!
Toser, toser, la poesía hoy en día es toser.
Toser es un sonido confuso, seco, fuerte y escandaloso,
es otro lenguaje del cuerpo,
algo que quiere decir, que quiere gritar,
y que solo puede decir mediante un gran pujido,
mediante un gran tosido.

(...)

Hoy es toser. Mañana puede ser el gemido de cuando se defeca una hez muy ancha. O podrá
ser el vaho que se desprende de las lágrimas de los ojos al soportar penetraciones en el
         ano.

(...)

Toser, toser porque el tosido es un sonido muy sincero,
toser porque cuando se tose el tosido es inevitable,
como inevitable es escribir.
Toser porque una vez que se tose la tos es inevitable,
como la pluma al manchar al papel:
la pluma tose el papel:
la pluma, más que hacer poesía, hace toecía:
toesía: poesía con el ímpetu de un tosido:
poemas como la inexorabilidad de cientos de tosidos:
poesía: tos; tos: toesía; toesía: poesía.

¡Aberrante, ¿no?!
Así es. Así es.
Te toca. Dime tú.
Tose siquiera un poco y poesía harás,
poetisa siquiera un poco y toesía harás.
No te engañes. Que yo no me engaño.
¿Expliqué las cosas? no importa:
las contradicciones ayudan a vivir.
Mírate, piénsate, pero sobre todo, siéntete,
tósete, es decir, poetízate, que en estos tiempos todo se vale.
Dicen que todo está dicho no porque todo esté dicho, sino porque ahora dicen todo lo que se
ha dicho al mismo tiempo,
exactamente al mismo tiempo.

¡Tósete, tósete!: ¡poetízate, poetízate!
Ya te he dicho —no te preocupes— que todo se vale.
Ya no hay ismos, todos los ismos del mundo y de la historia han muerto,
Excepto uno: el ismo que no tiene ismo:
el sin-ismo:
el sinismo.
Que paradójicamente, tiene y no tiene.
O debería de decir: contradictoriamente.
(¡Te digo que las contradicciones ayudan a vivir!)
Tiene y no tiene ismo.
Necesita que se diga “ismo”, para que precisamente, no lo tenga.
Sinismo: asesino de todos los ismos.
Sinismo: tosido, tosido perpetuo, largo e interrumpido, e ininterrumpido también, claro, intermitente,
 fuerte, breve escandaloso, contradictorio, vivo, que muere cada vez, lento, rápido, fugaz, que se esconde,
que aguarda, que está al acecho, que tose sin pensar en todo lo que se ha tosido, que cada nuevo tosido es
más fuerte que el anterior, que cada tosido es nuevo, olvidadizo, que olvida incluso que él es un tosido,
escurridizo, resbala entre el aliento y sale libre como miel de vagina, como semen deslizándose feliz a una
boca
                                                                                              femenina,
repentino, proveniente de una enfermedad, de una enfermedad sana, de una enfermedad que sana…

Me duermo con la pluma entre los dedos,
el sueño en los ojos de luz oscura
y orina empujando en el glande.

Mañana, lo primero que haré será escribir.

______
(À) Ver el epígrafe que hay al comienzo del texto de Walter Benjamín La obra de arte en su época de la reproductibilidad técnica, editada por Ítaca.  (Es lo más académico que puedo hacer)

jueves, 16 de junio de 2011

He decidido decir dudas duraderas y deseos desmedidos... retruécanos resquebrajados a raíz de ruda rabia... palabras pomposas y hectoplásmicas para pedir por peleles peligrosos pero perplejos... que no queriendo la cosa cabalgan cascabeleando cósmicos caballos quitando carcajadas a los cabrones codiciosos... faroleando fanfarrones y fufurufos fabricando fuerzas famélicas desfasadamente fenecidas... muertas de antemano monoliteadas monótonamente mas mantenidas anímicamente mejor melodramatizadas... haciendo sonidos varios y silabeando sound by sound sin saber siquiera el significado de un síncope... bebiendo vino bebiendo van bebiendo baba bebiendo vals... compás de tres cuartos y la ruina de su afán... no han notado tanta nota nada más negando no notar... ¡nopal!... jaurías jugando a jornalear... las lunas lamentando los lugares a labrar... ora ora ¿qué es hora de orar?
ora pues ahora a ahondar... todo tonto tiene tanta tela tenebrosa tan teñida de turbar... ¡úta! hubiera hurgado hundiendo unos ubicados y útiles humanos humorados únicos y usados... Valiéndome madre el valor vituperado de yuxtaposiciones sintácticas sin sentido y excomulgadas gramaticalmente entre sí y teniendo bien en cuenta el absurdo efímero como decir pez plumífero que no va a llegar a ningún lado pero que arrancará hasta los zapatos de las raíces más enraizadas simplemente por el hecho de haber sido enunciadas y felizmente completadas... ¿Qué?: toda esta retahíla de oraciones juancarloseadas o más bien juancarlosáruseadas influídas principal y lingüísticamente por el estridentismo y secular y ontológicamente por el infrarrealismo... llegando a ser, cínicamente lo digo, la culminación de mi tan ansiado y burdo sinismo y la declaración de guerra a todo ismo. ¡Muerte incluso a mi sinismo!... Tan tararararán, tan tán.