Acertijo

¿Cuál es el animal que al amanecer anda en cuatro pies, al medio día anda en dos y al anochecer en tres?

lunes, 13 de diciembre de 2010

De vacas y gatos


Si me dicen que piense en vacas pienso en gatos. Es una asociación de ideas muy simple: las vacas dan leche, bien calientita por cierto, y a los gatos les gusta la leche, también bien calientita por cierto, y entonces me imagino al gato lengüeteando la leche de la vaca pero no de la ubre de la vaca sino en su tazoncito que le pone su ama y que su ama le dice bichítu bichítu bichítu y el gato se acerca y empieza a tomarse la leche. En cambio, si me dicen que piense en un gato tomando leche entonces pienso en la vaca, y justo cuando el gato lengüetea y se mancha los bigotes, escucho que la vaca muge, pero no muge porque le moleste lo rasposo de la lengua del gato, ya les había dicho que el gato toma de su tazoncito, sino que la vaca muge porque se acuerda de algo al ver el gato. Y de lo que se acuerda la vaca es que el gato sí tiene antepasados salvajes, por ejemplo el tigre dientes de sable, que es como el más lejano, y ahora el chita, el leopardo, el jaguar, el tigre de bengala, el lince, el ocelote, el puma, el gato montés y hasta en la fantasía el gato de Cheshire (y que por lo mismo es el más salvaje de todos), y en cambio la vaca no tiene ningún antepasado directo y ni siquiera un primo lejano que se le asemeje, ¿o acaso alguien de ustedes ha visto una vaca silvestre?, bueno, sí, búfalos, ñus y otros, ¿pero vacas lo que se dice vacas, de manchas negras y blancas?, claro que no. Y es que también la vaca muge porque el gato, casi cada noche, se escapa y suelta su instinto indómito de salvaje y es libre de andar por donde se le antoje, en cambio la vaca tiene que soportar estar dentro del corral y aguantarse si tiene ganas de ser libre, y aunque el gato le enseñe cómo se es libre la vaca simplemente no cuenta con el mismo instinto y se queda parada viendo hacia el monte nada más espantándose las moscas con la cola y el gato se aleja por el mismo camino de la mirada de la vaca y la vaca lo ve y ella se queda quieta nada más mirándolo y entonces aprovechan para ordeñarla y tener leche calientita para cuando el gato regrese, y la vaca, inocente, se deja ordeñar y no sabe que alimenta la libertad del gato y lo único que puede hacer es que si algún día el gato quiere tomar leche de su ubre, la vaca le va a dar de coces y saldrá corriendo, no afuera del corral, pero sí lejos del gato y entonces el gato esperará su leche en el tazón y su ama lo acariciará mientras el gato se la toma y a la vaca no le darán siquiera las gracias y entonces la vaca volverá a mugir… Y por eso pienso, cuando me dicen que lo haga, indistintamente, en un gato y una vaca. ¡Pobre vaca! ¡Pinche gato!